La ovación

Zidane es intocable

Si algo ha demostrado el Real Madrid desde la llegada del francés es que el entrenador está por encima de los jugadores. En junio la limpia llegará en la plantilla y no en el banquillo

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26/01/2018

Zidane es intocable

Hace algún tiempo se decía desde los medios de comunicación que el inquilino de turno del banquillo del Madrid estaba supeditado a lo que dijera su superior en materia deportiva. Y por tanto, que se fichaba sin el OK de él. Leyendas urbanas o realidad. Nunca se sabrá de manera oficial. Sin embargo, esa percepción ha sido disipada con la llegada de Zinedine Zidane. En el presente es el francés el que tiene la última palabra en materia de llegadas. “No habrá incorporaciones”. Dicho y hecho. Máximo respeto. Su trayectoria estas dos últimas temporadas avala que antes de cesarle en junio pase lo que pase en la Champions caerán antes algunos futbolistas denominados pesos pesados. Zidane es intocable. Eso parece que ha querido decir Florentino Pérez con los “no-movimientos” este mercado de invierno.

El proyecto blanco ya está construido. Después de años de bandazos con diferentes entrenadores por fin el rumbo es claro. Un técnico que deja hacer para bien o para mal. Y cuya idea de juego es la posesión de balón. Estilo que no se está viendo en los últimos meses. Con su guardia de confianza de diez jugadores (Keylor, Ramos, Marcelo, Carvajal, Casemiro, Kroos, Modric y la BBC) han llegado títulos importantes. Y todavía queda la Champions de este año. ¿De verdad este once no está capacitado para dar la batalla? Si quieren, pueden. En caso de que el PSG les elimine hay más nombres en el mercado para sustituir a CR7, por ejemplo, que a Zidane. Por ilusión, Neymar antes que Pochettino.

Foto: independent.co.uk

Además, si cae Zidane la posición de la directiva podría estar en entredicho. Recordemos que fue una apuesta arriesgada tras la destitución de Benítez. Si ocurre zozobra de la afición con el palco en el conjunto blanco suelen aparecen fichajes mágicos desde la era Florentino. Como consecuencia, se hace muy difícil pensar que una leyenda del madridismo como el galo salga por la puerta de atrás. Un hipotético ridículo lo pagarán los futbolistas.

 

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