La ovación

El sentimiento de una madre por el deporte de su hijo

Un día eres madre y dejas de tener tus sueños deportivos; tus convicciones quedan relegadas a un segundo plano y, las ilusiones de tu hijo se convierten en las tuyas propias

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10/11/2017

El sentimiento de una madre por el deporte de su hijo

Es curioso cómo se puede llegar a odiar un deporte y en pocos años involucrarte y sentirlo como parte de tu vida.Creo de verdad que, ese odio que mucha gente siente por el fútbol y que yo  hace años sentía, es en parte culpa de la televisión y la prensa española. Durante mucho tiempo fue el único que se retransmitía, se publicaba o se patrocinaba en España. Para los seguidores de otras disciplinas, era muy decepcionante.

Pero un día eres madre y dejas de tener tus sueños deportivos; tus convicciones quedan relegadas a un segundo plano y, las ilusiones de tu hijo se convierten en las tuyas propias. Y así, casi sin darte cuenta, sin querer, el fútbol se convierte en una de las pasiones compartidas entre madre e hijo. El problema llega cuando quieres disfrutar de esa ilusión sin que te afecten otros factores. Es decir, mantener el equilibrio entre lo que, educativamente es conveniente y lo que, en tu conciencia es inadecuado. Mantener este equilibrio en el fútbol, se complica bastante.

Lo positivo es, ver en cada entrenamiento o partido, las ganas de jugar y divertirse de tu hijo, practicando el deporte que le apasiona. Lo negativo es, tu sufrimiento con cada caída por si se convierte en lesión. Lo positivo es, el buen ambiente social que se crea entre los padres. Lo negativo es, la envidia y la inquina constante que recibes de unos pocos. Lo positivo es, encontrarte a numerosos técnicos que saben de fútbol y pueden aconsejarte. Lo negativo es, que todo el mundo cree que sabe de fútbol y se sienten con el derecho a opinar enfrentándose a árbitros y entrenadores.

Y en medio de esa búsqueda del equilibrio, nos encontramos el mal superior y común entre todos los padres, lo que difícilmente te encuentras en otros deportes: el grave error de creer que tu hijo es Messi o CR7. Aun así, con equilibrio o sin él, madre e hijo somos felices, compartimos y disfrutamos cada minuto de juego, cada pase, cada regate, cada subida por la banda, cada gol o cada parada. Y  este “Juego” llamado fútbol, forma ahora parte de nuestras vidas y no lo cambiamos por nada.

 

A. Isabel Choclán

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