La ovación

Rechazo absoluto a los entrenadores violentos del deporte infantil

Entrenadores: entérense que tienen en sus manos a los hombres y las mujeres del futuro, no están entrenando a profesionales del fútbol que para mantenerse en este “circo” tienen que estar dispuestos a todo.

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10/04/2018

Rechazo absoluto a los entrenadores violentos del deporte infantil

En los últimos años hemos escuchado multitud de noticias de padres agresivos en el deporte infantil. Sucesos de padres de deportistas  arremetiendo contra otros padres del equipo rival,  enfrentándose física o verbalmente a los árbitros, al cuerpo técnico del otro equipo  e incluso a los propios jugadores que no dejan de ser menores.

Lamentablemente, este tipo de actitudes se están dando también en entrenadores de equipos de categoría infantil.

Estamos hartos de ver en los campos de fútbol en los encuentros de fútbol base a entrenadores que insultan y arremeten contra sus propios jugadores provocándoles a ser más agresivos, imposibilitando que disfruten de lo que realmente les gusta, jugar y realizar su deporte preferido. Este tipo de entrenadores además suelen enseñar un fútbol sucio a base de faltas intencionadas  que premian con  vítores y aplausos.

Pero, ¿qué pasa con esos entrenadores que terminan los encuentros sin tan siquiera ser sancionados?  Los árbitros son cómplices de estas actitudes porque se limitan a dirigir el encuentro sancionando lo que establece el Reglamento, permitiendo frases agresivas y violentas.

Me consta que durante el curso de entrenadores al que deben asistir para conseguir la titulación y que posteriormente les habilita para poder desarrollar su labor docente en cualquier club, les enseñan a ser moderados y a respetar tanto las reglas del juego como el reglamento de partidos y competiciones, que es tajante en las sanciones por este tipo de conductas.

No parece que lo que aprenden en este Curso de Entrenadores les sirva de nada porque su comportamiento no solo va en contra de las normas deportivas más elementales sino de la ética y la moral.

Quiero suponer que el entrenador hace esto buscando una “motivación extra” en sus jugadores. Pero la realidad es que comete el error más grave que puede tener un técnico que se dedica a enseñar a jóvenes, tratarles como adultos y pensar que éste es el método que les llevará a la élite.

Señores entrenadores que se sienten como Mouriño entrenando al Manchester, entérense que tienen en sus manos a los hombres y las mujeres del futuro, no están entrenando  a profesionales del fútbol que para mantenerse en este “circo” tienen que estar dispuestos a todo. Son uno de los referentes de esos niños, no solo como deportistas sino como personas, y como tales se deben comportar.

No queremos deportistas agresivos en los terrenos de juego y no queremos seguir viendo más violencia en las canchas de cualquier deporte. Queremos que nuestros hijos utilicen el deporte como herramienta para ser mejores personas, que vayan adquiriendo valores según avanzan en su formación y que les sirva como complemento a las que les inculcamos tanto en la escuela como en casa.

Por favor, evitemos estos sucesos y concienciémonos que todos, padres, entrenadores y árbitros, formamos parte de la educación de los niños.

Isabel Choclán

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