La ovación

Mano blanda necesaria

El Real Madrid busca un nuevo entrenador con el objetivo de no molestar el hábitat de la plantilla blanca. El técnico – estrella no funciona porque en el Bernabéu el fútbol es de los futbolistas

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03/06/2018

Mano blanda necesaria

La peor noticia para el Madrid ha sido la victoria en la final de la Champions. Parece mentira, pero desde entonces este hecho deportivo histórico ha servido para ver la pataleta de CR7, reconducible, y la marcha de Zinedine Zidane. Para esto último solo existe un paliativo: la frase “un clavo saca a otro clavo”. El nuevo entrenador será sintomático del rumbo del conjunto blanco a corto plazo. Volver a la figura del técnico – estrella, que no funciona, o la idea de un míster de corte amable para una plantilla que no suele aceptar demasiadas normas tácticas. Es decir, un Del Bosque más que un Mourinho o un Rafa Benítez. Es triste escribirlo, pero los futbolistas mandan más que el director de orquesta. En el Madrid es así como se consiguen los éxitos. Dejando que la calidad de los buenos aparezca cuando quieran. Al fin y al cabo el fútbol es de los futbolistas. Mano blanda necesaria.

Foto:trome.pe

¿Pochettino, Klopp, Allegri? Tres nombres foráneos pululan por los medios de comunicación. A ninguno se les presupone con un carisma tan importante como para que pesos pesados como Ramos, Marcelo o Cristiano Ronaldo se vayan a poner fielmente a las órdenes de una pizarra desconocida. Por tanto, la alternativa más barata es apostar por madridismo. Una persona que sepa lo que es el Bernabéu y que el socio identifique como uno de los suyos. Guti, Raúl, Michel, Quique Sánchez Flores, Laudrup… Ex jugadores que solo con pisar el vestuario infrinjan un respeto por haber sido leyendas. Todo porque la sombra de Zidane va a dejar un poso de responsabilidad extra al nuevo inquilino, si no es made in Madrid.

La consecuencia es que a Florentino Pérez le va a costar encontrar un entrenador que quiera coger el testigo de otro colega que ha ganado tres Champions. Por mucho que el Madrid sea goloso. Todo lo que no sea ganar otra vez en Europa, quedar mínimo en un segundo puesto en liga y competir altamente en la Copa será considerado un paso atrás. Unos exigibles capaces de “quemar” profesionalmente a cualquiera. A ello hay que añadir la presión mediática, que Zidane ha sabido torear al menos desde fuera. En definitiva nadie quiere ser un Pellegrini. Machacado por los resultados desde el Alcorconazo. Zidane está calentando por si tiene que arreglar la tarea en enero de 2019.

 

Julio Gómez @juliogomez92

 

 

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