La ovación

Gerard Piqué y su doble moral

El central provocó aún más a la grada del Espanyol mandándola callar en su gol del empate. Luego se quejará de que los medios de comunicación andan pendiente de él.

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04/02/2018

Gerard Piqué y su doble moral

El Barça empata a uno contra el Espanyol fuera de casa. Esa debería ser la noticia. El resultado ajustado, un once de Valverde con Messi y Jordi Alba de suplente o un Espanyol cuya táctica de presión adelantada fue excelsa durante todo el encuentro. Sin embargo, en el periodismo hay que poner el foco en lo extraordinario o novedoso. Piqué y su feo gesto de mandar callar a la grada de perica con su gol de cabeza. Vaya por delante que todos aquellos que insultan con cánticos al jugador y su mujer deberían ser expulsados del campo de manera inmediata, pero Gerard Piqué y su doble moral prevalecen en este caso. Va a la guerra y se queja de que los medios de comunicación buscan lo sensacionalista. Él ha dado carnaza para opinar de su celebración alentando a los que le provocan. Es rizar el rizo para no poner paz.

Piqué es una persona sin complejos. Admirable en el mundo del fútbol donde se suelen dar los tópicos de futbolistas a preguntas en rueda de prensa o zona mixta. Se moja en lo futbolístico, los árbitros o lo político. Charlar con él es sinónimo de rato interesante. Lo de “Espanyol de Cornellá” le ha costado este domingo aún más pitos. Entra en la sana rivalidad. El gesto de silencio a un público que paga su entrada sobra. Debería estar por encima de los energúmenos que no tienen educación. Así queda a la misma altura. Muy lejos de lo que debería representar el Barcelona como institución.

Foto: beinlaliga

Ahora queda justificar lo injustificable. El 13 de octubre de 1999 Raúl González mandó callar al Camp Nou. Se prevé este argumento desde zona culé para salvar al soldado Gery. Ese gesto, mejorable sin duda, con el tiempo se convirtió en un símbolo de dos equipos enemigos. Como la camiseta levantada de Messi en el Bernabéu del año pasado o los aplausos de la grada merengue a Ronaldinho.  Lo de Piqué es avivar una tensión descontrolada. Está claro que no tiene porqué aguantar insultos. Así los habrá más. Y los medios hablarán de ello junto con el gran momento del Barça. ¡Cómo te gusta, Gerard!

 

Julio Gómez  @juliogomez92

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